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Autenticación de dos factores
La autenticación de dos factores, abreviada como 2FA, utiliza dos tipos distintos de prueba para comprobar quién inicia sesión. Un ejemplo habitual es una contraseña seguida de un código de una aplicación autenticadora o de una confirmación en otro dispositivo.

Por qué importa
La autenticación de dos factores protege las cuentas y explica por qué conocer la contraseña puede no bastar para iniciar sesión. El segundo factor puede depender de un número de teléfono, una aplicación autenticadora o un dispositivo que nadie más pueda desbloquear. Conocer la contraseña no da a un familiar permiso para usar la cuenta.
Planificar la 2FA significa documentar cómo se recuperan las cuentas, no debilitar la seguridad.
Errores comunes
- Creer que la contraseña por sí sola bastará si ocurre algo.
- Dar de baja el servicio de telefonía móvil o borrar un dispositivo antes de comprobar qué cuentas dependen de ellos para verificar la identidad.
- No anotar dónde están las aplicaciones autenticadoras, los códigos de respaldo o las llaves de seguridad.
Prácticas seguras
- Anotar qué cuentas usan SMS, aplicaciones autenticadoras, llaves físicas o aprobaciones en otro dispositivo.
- Anotar en el plan dónde se guardan los códigos de respaldo y los dispositivos de recuperación. Mantener los códigos en un lugar seguro.
- Antes de cambiar o dar de baja el servicio de telefonía móvil, comprobar qué cuentas usan el número y qué opciones autorizadas de recuperación están disponibles.
